Enhorabuena a los premiados

Hoy es día de ilusión para muchos. Esperando que un golpe de suerte (o más bien diría un terremoto de suerte) remueva los cimientos de su vida y le sorprenda con una millonada. Y si no una millonada una cantidad suficiente para tapar algunos agujerillos (eufemismo referido a las deudas que quien más quien menos tiene). Pero yo soy realista y ya desde unas horas antes asumo la realidad. Transmito mi enhorabuena a los premiados, entre los cuales no estaré yo, un año más. Y espero que brinden con champán o con sidra o con polvorones si se tercia.


