Archivo del tag Lunes

 

Pressdisplay: acceso online inmediato a casi toda la prensa mundial

 

Quizá te guste comenzar los lunes leyendo tranquilamente el periódico. Volviendo a la rutina semanal desde la cruda realidad de las noticias del día. Entonces, quizá te interese Pressdisplay.com.

pressdisplay_marca

Pressdisplay.com te ofrece acceso online inmediato a casi toda la prensa mundial (bueno, a los que tengan acuerdo con ellos claro). Hablamos de ediciones impresas de prensa (eso sí, en pdf), no de las ediciones online de los periódicos (que esa es de acceso libre, ya sabéis).

Leer el resto de la entrada →

1 comentario
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 3 votos | media de 4,00 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

El lunes sería mejor lunes con un buen café

 

simply-espreso-stelton

Es lunes, no podemos hacer nada para remediarlo. Un lunes más, hay que trabajar y nos queda una larga semana por delante. No, no pretendo que os deprimáis más de lo que podáis estarlo ya. Lo siento. Es que simplemente los lunes me dan una tremenda pereza. Sólo hay algo que me alegre un poco este día. Y es, como no puede ser de otra manera, un buen café. Desde luego nada parecido a lo que la máquina de mi trabajo pueda proporcionarme.

Pero, ¿que pasaría si pudiera traerme mi propia cafetera espreso al trabajo? Mi cafetera portátil, mi propia maquinita de café decente. Eso es lo que ofrece la marca Stelton en la cafetera Simply Espresso. Unos 23 centímetros de alto y 8 de diámetro de cafetera monodosis que no necesita conexión a la red eléctrica, pues cuenta con una batería recargable. Café donde quieras y como quieras. Nos aproximamos a la perfección para el adicto al café.

¡Ay!, si no fuera porque tiene un precio de 200 eurazos, este producto me habría alegrado el día. Pero en fin, creo que tendré que trabajar otros cuantos lunes más para poder comprarla.

1 comentario
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 4 votos | media de 4,75 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

Cacao Sampaka, cuando necesites un chute de chocolate

 

Es lunes, tienes que ir a trabajar, a clase o a realizar cualquiera de esas obligaciones de lunes tan típicas y aburridas. Eso no lo podemos cambiar. O quizá sí, quizá un poquito. Atiende a esta fotografía y si después de mirarla por aproximadamente dos segundos y medio no se te ha hecho la boca agua es que posees un autocontrol increíblemente descomunal. Es lunes, qué le vamos a hacer. Pues arreglémoslo con chocolate.

Leer el resto de la entrada →

3 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...
 

Diez minutos no es nada

 

Hoy me he despertado justo diez minutos antes de que sonara el despertador. Ni cinco, ni ocho, ni tres, exactamente diez. Hay que ver que rabia me da eso. Porque cuando son dos horitas, una o incluso media, dices, ay que bien, media vuelta y a dormir, ya sonará. Pero con diez no te da ni para volver a cerrar los párpados. El error ha sido quizá el hecho mismo de mirar el reloj. Hacer ese esfuerzo que supone pasar del duermevela maravilloso de las últimas horas de la noche a un estoy casi despierta, que te hace alargar la mano y darle al botoncillo de la luz del reloj y abrir un ojo a duras penas para ver la fatídica hora.

Así he empezado el lunes. Despertándome cuando no debía y llevándome un disgusto muy grande. Y eso que mi reloj biológico, ese desgraciado reloj que todos tenemos que nos suele hacer despertar en días de fiesta a la misma hora que si fuera un día laborable normal en el que hay que ir a trabajar, estaba ya cambiado a la nueva situación findesemanera (a pesar de que olvidé apagar el despertador tanto el sábado como el domingo, que cabeza loca la mía) y no debía haberme jugado esta mala pasada.

Deberían prohibir los diez minutos antes de despertarse o los relojes biológicos. Aunque fuera sólo los lunes.

2 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 3 votos | media de 3,33 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

No hay mal que cien años dure y este, a lo sumo, dura cinco minutos

 

Con lo mal que estaba ayer. Que tarde más horrible, contando las horas, los minutos, los segundos que me quedaban de vacaciones. Como las últimas horas de un condenado a muerte. La última cena. Una tarde de domingo para el olvido en la que cada cosa que sucedía, veía e imaginaba, me recordaba que al día siguiente (o sea hoy) tenía que volver a trabajar. Y es que en el trabajo, no es que me reciban con un látigo, ni que me lancen a reuniones interminables,  ni que mi silla sea una butaca de pinchos digna de la tortura de la inquisición, ni siquiera es que odie a mis compañeros o jefe, pero no me gusta volver. No me gusta tener que madrugar, no ver la luz del sol, volver a los atascos. No me gusta no tener ni un minuto para mí, llegar a casa como si me hubiera pasado un tren por encima, ni que a la que me siento en el sofá me quedo semi-inconsciente.

Sin embargo, las largas horas de agonía dominguera no han durado más de cinco minutos esta mañana. El tiempo justo de entrar en calor (meterme a la ducha escapando del frío de la habitación). Todo el suplicio de ayer se ha esfumado, quizá transformado en un, no es para tanto, o tal vez en un así es la vida o que se yo, en un total, ya queda menos para el viernes. Porque si te paras a pensar, el retorno son solo unos minutos. Sin embargo, hay cientos de miles de cosas peores que volver a trabajar después de unas largas vacaciones.  La primera que se me ocurre es no tener trabajo, pero hay más, muchas más. Un dolor de muelas, que te parta un rayo o, algo muy apropiado en estas fechas, morir congelado. Que te entierren vivo bajo una tonelada de escombros o pescado podrido, que te maten a pellizcos o que te arranquen todas las uñas de manos y pies una a una y con pasmosa tranquilidad. Que te planten en el altar, que te pongan los cuernos con tu propia madre o que cualquiera de las dos cosas te suceda en directo en un programa de televisión. Que te metan en una habitación de dos por dos llena de serpientes pitón, escorpiones o algo más grande, por ejemplo cocodrilos que llevan una semana sin comer.  Despertarte y descubrir que te has convertido en Ana Obregón, Falete o Ramoncín. En fin, que bien pensado, volver a trabajar no es tan horrible. Al menos no tanto como para perder el domingo comiéndose la cabeza con ello. Me aplicaré el cuento la próxima vez.

¿Y tú como vives tus domingos?

2 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...
 

A pesar de ser lunes

 

A pesar de ser lunes, primero de mes con solo dos dígitos en cuenta y con el primer puente a más de un mes vista. A pesar de que mi móvil-cascajo-despertador se olvidó de sonar, (que no vibrar, pues está tan maltratado que ya no puedo usarlo más que de busca). A pesar de que cuando saqué le pié de entre las cálidas sábanas se me encogió hasta el alma del frío que hacía (aunque luego el olor a café que inundó la casa me devolvió a la vida). A pesar de que, como todos los santos días, he tenido que hacer “n” kilómetros (cuando “n” tiende a infinito) para ir al trabajo. A pesar de que éramos todos (y además parió la abuela) en la carretera y me he pasado los “n” kilómetros haciendo la goma (a 20 a 100, a 20 a 100,…). A pesar de que he tenido que aparcar en Cuenca y darme un paseo de 20 minutos hasta llegar al centro de trabajo (con ese viento helado en la cara).

A pesar de los pesares, a pesar de todo ello, puedo decir que hoy es un GRAN día y nadie me lo va a arruinar*

*Para los malpensados, no, no he ingerido ninguna sustancia psicotrópica. Ah! y lo de nadie me lo va a arruinar os lo confirmaré mañana, que el día es muy largo.

6 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...
 

Otro lunes

 

¿Qué puedo decir? Pues que desafortunda pero afortunadamente hoy es otro lunes más. Otro de esos lunes en los que te peleas a muerte con tu cama para que te deje salir de entre las sábanas, bueno, de entre las sábanas no, sino de la funda nórdica que ya va haciendo tiempo de abrigarse.

Porque es llegar el otoño y los lunes se hacen mucho más duros, si cabe. El jet lag del fin de semana existe como siempre, eso no suele variar en todo el año, pero es que ahora en otoño, ya no ha amanecido cuando tu despertador suena. No es la luz del sol la que te avisa de que ha llegado la mañana, y te despierta poco a poco sin que tu te des cuenta. No. Es la desagradable melodía de tu despertador o móvil la que te lanza hacia el techo (léase respingo camil) con su chirrido innombrable y te recuerda que es un bonito lunes de mierda más. A veces, las más crueles, puedes llegar a pensar que es una pesadilla y que en realidad es sábado y te puedes quedar en la cama como si nada, que todo ha sido un error. Pero en cualquier caso la realidad se te viene encima poquito a poco, con la misma velocidad que tus párpados se van despegando (osea, a cámara lenta). Y es que además en otoño en las noches comienza a hacer frío, y cuanto más frío más cobertores de cama, y cuanto más cobertores más calentito se está por la noche, y cuanto más calentito más pereza da salir de la cama en la mañana. El baño heladito, el suelo también. ¡Si es que así no hay quien quiera levantarse! Y la cosa no puede hacer sino empeorar: más frío y más oscuro. ¡Pero que tristeza pardiez!

En fin, que hoy es lunes y nada podemos hacer para evitarlo. Quizá disfrutarlo en lo que se merece, con nuestros consejos para sobrevivir al lunes, que al menos hace sol. Porque es que encima mañana martes anuncian lluvias y ya sabes, en martes no te embarques.

1 comentario
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...
 

De síndrome posvacacional a resignación vital

 

s�ndrome posvacacional

 

Normalmente nos bombardean con esto del síndrome posvacacional en verano, pero el hecho es que no se trata de un estado de ánimo exclusivo de estas fechas. A pequeña escala el síndrome posvacacional también sobreviene tras un soleado fin de semana, o tras una Semana Santa pasada o no por agua. El caso es que en días como el de hoy a más de uno le cuesta un triunfo salir de la cama y volver a la cruda realidad del proletario de nuevo cuño: atasco y/o aglomeraciones y un trabajo más o menos motivador. Mucho se ha escrito e inventado sobre este síndrome: que si xiste, que si no existe, que si es o no una enfermedad mental (tranquilos, que no lo es), que si es un cuento de los telediarios para rellenar hueco en verano… El caso es que llega el fatídico lunes del retorno (o martes o miércoles) y al común de los mortales nos entran los sudores, la pereza, el cansancio, el hastío y la sensación de que el 90% de nuestras vidas perdemos el tiempo estudiando o trabajando. Así que más que enfermedad, síndrome o cualquier otra cosa analizable, me quedo con que ese estado de ánimo que nos arrolla a la vuelta de unas vacaciones (mal llamado síndrome posvacacional) no es más que el tiempo que tarda una persona medianamente lúcida en resignarse a su destino mediocre y dejarse vencer por los efectos anestésicos de la rutina.

No hay claves a mi juicio para superar estas sensaciones, aunque algunos se empeñen en que sí, más que la simple y llana resignación. Eso sí, resignación con matices, pues siempre se nos acaba ocurriendo alguna propuesta de mejora de la situación. Y menos mal! La realidad a veces es simplemente dura y nuestro instinto de superviviencia, aunque aletargado, ahí sigue y nos ayuda a tirar para adelante. Así que amigos, animémonos para vernos las caras un día más y no pensemos que la semana que viene nos roban una hora de sueño del fin de semana (ya podían hacerlo del lunes). Manda narices.

0 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...
 

El lunes y el chocolate

 

En tarta, en taza, en bizcocho, sobre nata, con fruta o en fondue… a quién no le apasiona el chocolate! Pues la verdad, salvo a los alérgicos a esta maravillosa sustancia estimulante, creo que a todo el mundo. Y los lunes más que nunca. Los lunes tristes y grises o soleados y tranquilos, en definitiva los lunes deprimentes. Un bollito de chocolate, amigo mío, anímame la mañana.

 

chocolate.jpg

 

El chocolate, como la siesta, está rodeado de mitos y maldades que conviene desmontar. Para que cuando un lunes como hoy nos ataque el ansia de una porción lo hagamos con placer y sin remordimientos futuros.

El chocolate engorda

Bien, el chocolate no está exento de azúcares y grasas saturadas, nada nuevo para nosotros. Sin embargo un poco de chocolate no puede hacernos daño y menos si tenemos una vida agitada o si pensamos mucho, ya que nuestro cerebro necesita azúcares que consumir y qué mejor que dárselos mediante una onza de chocolate amargo…  No es solo el chocolate lo que nos engorda, es la forma en que lo comemos y toda nuestra dieta en general ¿o es que crees que la pizza para cenar o los diez millones de cañas que te tomas a la semana no afectan?. Vigila cómo lo tomas y verás como nada malo te sucede.

Me salen miles de granos

Los alimentos grasos como el chocolate no son responsables de la aparición de granos y espinillas: la grasa que se ingiere en la dieta no se acumula en las glándulas sebáceas. Más claro el agua.

¿Y qué hay de las caries?

Si comes chocolate (y caramelos y comida en general) y no te lavas los dientes, seguro que tendrás caries… y sarro y aliento de perro! Pero si tu higiene bucal es adecuada ¿a qué le tienes miedo?

 

Crea adicción

Aunque contiene teobromina (un estimulante ligero, menos estimulante de lo que puede resultar un café o un te) la influencia de esta sustancia solo sería patente si consumimos alrededor de 15 kilos de chocolate. Y seamos sensatos, ni los más glotones lo conseguirían. Sin embargo, también aumenta los niveles de triptofano, un aminoácido que facilita que la glucosa se asimile por las células cerebrales. Así conseguiremos estar despiertos y además mejorará nuestro ánimo. El chocolate influye positivamente pero de ahí a generar una adicción… ningún estudio lo ha probado. La virtud está en el equilibrio, como en casi todo, por lo que no necesariamente vamos a ser adictos aunque consumamos de vez en cuando.

Más bondades que maldades

Múltiples estudios han demostrado por el contrario las bondades del chocolate. Así el consumo razonable de cacao mejora la presión arterial y previene el envejecimiento. Además, al contener magnesio ayuda a mimizar los efectos del síndrome pre-menstrual (bienvenido sea!). 

¿Os he convencido?¿Un chocolate calentito o un lunes gris? 

2 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...
 

Como sobrevivir al lunes…

 


A partir del domingo por la tarde una sensación de tristeza o agobio nos invade. El lunes se acerca, nos pisa los talones, nos acecha y notamos su aliento en la nuca. Un aliento desagradable, como una respiración que se acelera poco a poco. Nada podemos hacer para evitarlo, bueno si, podemos ganar la primitiva o el euromillón, pero de eso hablaremos otro día. Con el sueño cambiado y los ojos como platos nos da la una de la madrugada y no hay quien nos duerma. Entonces nos agobiamos pensando en que tenemos que dormirnos ya. Horror, no lo consigo.

Más de la mitad de los valdemoreños tenemos que desplazarnos una media de 75 Kms para llegar al centro de trabajo (la verdad es que esta estadística me la he sacado de la manga, pero más de uno se ha sonreido pensando “vivo en la carretera, en el tren o en el bus es mi lema”), lo cual no contribuye a que tengamos el más mínimo cariño por los lunes.

Sobrevivir al lunes es algo que sin darnos cuenta conseguimos hacer todas las semanas. La ducha, el café, la resignación y la solidaridad compañeril (al final todos estamos igual) suelen ser nuestras armas clave. Eso y el darnos cuenta cada lunes de que tampoco es para tanto. Superado el esfuerzo incial, cuando ya hemos conseguido caernos de la cama o lanzar a Cuenca el despertador, tiramos palante.

En cualquier caso y por si si esas claves no os bastaran, ahí van unos saludables consejos para sobrevivir al lunes:

  1. Haz un esfuerzo, madruga un poco más y pégate un homenaje con un desayuno energético (se me ocurre otra cosa energética si tienes pareja, pero bueno, hablemos de lo que depende exclusivamente de uno).
  2. Prepara tu música más alegre posible. Ya sea en el coche, en tu móvil o en ese pedazo de mp3 (o 4) que te han regalado Melchor, Gaspar y Baltasar, la música te ayudará a ponerte en marcha en estos días que sales cuando aun es de noche.
  3. Tómate tu tiempo para contarle a tus compañeros tu fin de semana. Si no hiciste nada interesante no sufras. Decir a tus compañeros con hijos que te pasaste el fin de semana durmiendo es más que reconfortante. Y si tienes hijos, decir a tus compañeros resacosos que viste la luz del sol del invierno también reconforta. Además, no se trata de escuchar lo que digan los demás sino de contar tu película. ¿O qué pensabas?
  4. No te satures con los mensajes del correo electrónico. Aplica el método FIFO (first in first out) indistintamente, ya que es la mejor forma de priorizar. Y no olvides tomarte buenos descansos cada hora. Para estirar, para socializar o simplemente para desconectar. No dejes para hoy lo que puedas hacer mañana, que total, no conoces a nadie a quién hayan echado por recorrer los pasillos (antes al contrario, es condición sinequanon para poder ascender).
  5. Aprende a decir NO. Cuando tu boca adopta la forma de la O del NO, bien amplia, ejercitas los músculos faciales que facilitan la sonrisa.
  6. Y si todo eso no funciona, invéntate una gran indigestión y retrasa tu incorporación hasta el martes. Eso nunca falla.

Espero que os sirva de algo. Al fin y al cabo, como ya dije anteriormente, el lunes casi nunca puede evitarse.

0 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...