Después del Oscar de Penélope Cruz (no seré yo quien derrame ríos de tinta, o más bien quien se deje los dedos en el teclado, que para eso ya está cualquier periódico, blog o web, fundamentalmente españolas) unos se han alegrado enormemente y otros están hasta el mismísimo moño. Entre los primeros, y esto es algo que me ha llamado la atención, están los alcobendenses (o alconbendianos, alconbendistas, disculpadme, es la primera vez que tengo que usar el gentilicio de esta ciudad madrileña), que han dejado escapar el orgullo patrio por los cuatro costados y se deshacen en elogios a nuestra ilustre (o más suya que de nadie, según parece) Pe, y más concretamente en la mención que les hizo en su discurso.
I grew up in a place called Alcobendas, dijo Pe, con ese acento español tan característico cuando uno de la tierra se pone a hablar ingles. Una Pe que ahora es hija predilecta de Alcobendas, pero que también, y según se deduce de cualquier conversación de barrio, supermercado o taberna, es conocida, vecina y/o amiga de la infancia de al menos el 90% de los habitantes de dicha ciudad (da igual que te mudaras allí hace 2 días, el caso es que digas que la conoces o has conocido, el glamour te visitará por sí solo, te crecerá casi tan rápido como las uñas de los pies).
Y esto me puso a reflexionar sobre los ilustres de Valdemoro, o de Valtimore, como me gusta llamarlo entre mis amigos y conocidos y que tan bien quedaría en un discurso en inglés. Y sin comerlo ni beberlo me he dado cuenta de que, si bien es cierto que Valdemoro no tiene actores oscarizados predilectos, no por ello deja de tener ilustres lugareños, que por nacimiento o adopción se han llevado el nombre de Valdemoro por ahí. Políticos (Antonio Canovas del Castillo), ministros (Pedro Lopez de Lerena, ministro con Carlos III), compositores (Fernando García Morcillo, que fíjate si te sonará, compuso la famosa canción de La Vaca Lechera, y el más cercano a nuestros días, ídolo de algunas en mis tiempos, David Santisteban, que según parece ha triunfado más componiendo para otros que con sus propias composiciones, pero ahí está su legado), deportistas (Jesús España, atleta reconocidísimo) y hasta astronautas. De hecho me imagino a Pedro Duque, en las reuniones de presentación de grupo de la NASA, allá en Centro Espacial Johnson de Houston, en el momento en que le toca levantarse, saludar y decir de dónde viene, soltando: I lived in a place called Valtimore. Pero que orgullo madre mía!!!
Calles, plazas, colegios y esculturas se reparten por todo el pueblo recordando a aquellos que vivieron o nacieron aquí y que fueron famosos por algo. Así que valdemoreño, no te dejes amedrentar, porque además de poder presumir de valdemoreños ilustres, si llegas a ser ilustre tu también podrás gritar a los cuatro vientos: I grew up in a place called Valdemoro y ese día todos nos acordaremos de ti (eso sí, procura mejorar tu acento).