Archivo del tag Reloj

 

De los marnes y los cambios de hora

 

Hoy es Marnes, ese día que es mezcla de lunes y martes. Justo después del fin de semana en que muchos se fueron por ahí o se disfrazaron. Justo después del fin de semana en que nos dieron una hora. Nos la dieron para volvérnosla a quitar, no os equivoquéis, que en esto de las horas como en casi todo en el mundo nadie da duros a cuatro pesetas (debería actualizar el dicho, que se yo, decir nadie da euros a 75 céntimos, pero es que suena tan feo…). Nos habrán dado una hora pero mi cuerpo sigue empeñado en vivir con una hora más.

Leer el resto de la entrada →

1 comentario
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 3 votos | media de 5,00 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

Despertando en otro tiempo

 

¿A qué hora pones el despertador por las mañanas? ¿A las 6 y media? ¿A las 7 menos cuarto? ¿Quizá a las ocho? El otro día lo pensaba. Normalmente solemos poner el despertador a horas redondas, es decir, en punto a y media, en múltiplos de cinco. ¿A que nunca se te ha ocurrido ponerte el despertador a las a las 7 y uno, o a las 6 y treinta y tres? Curioso ¿verdad?

¿Será que psicológicamente nos encantan las agrupaciones numéricas sencillas y manejables? ¿Que eso nos facilita las cosas? ¿Que los relojes están dividos en 12 grupos de cinco minutos? ¿Será quizá que nos guiamos por las instrucciones de los propios despertadores o móviles, los cuales tienen repeticiones de la alarma cada cinco o diez minutos? ¿Que tardamos las mismas fracciones completas de tiempo (media hora, una hora) en arreglarnos y ponernos en marcha? ¿Que entramos a trabajar o a estuciar a en punto o y media y vamos contando hacia atrás?

No se lo que será pero, ¿por qué no innovas? Prueba a despertarte a horas extrañas. Hagamos un guiño al 3 o al 2. Total, ya que tienes que madrugar por lo menos haz algo nuevo cada día. ¿Qué pasará? ¿Será extraño? Probablemente no pase nada, pero, ¿Y si pasa? Ya me contarás. Por lo pronto, yo mañana me levantaré a las 6:31, a ver qué tal…

4 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 4 votos | media de 4,25 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

Diez minutos no es nada

 

Hoy me he despertado justo diez minutos antes de que sonara el despertador. Ni cinco, ni ocho, ni tres, exactamente diez. Hay que ver que rabia me da eso. Porque cuando son dos horitas, una o incluso media, dices, ay que bien, media vuelta y a dormir, ya sonará. Pero con diez no te da ni para volver a cerrar los párpados. El error ha sido quizá el hecho mismo de mirar el reloj. Hacer ese esfuerzo que supone pasar del duermevela maravilloso de las últimas horas de la noche a un estoy casi despierta, que te hace alargar la mano y darle al botoncillo de la luz del reloj y abrir un ojo a duras penas para ver la fatídica hora.

Así he empezado el lunes. Despertándome cuando no debía y llevándome un disgusto muy grande. Y eso que mi reloj biológico, ese desgraciado reloj que todos tenemos que nos suele hacer despertar en días de fiesta a la misma hora que si fuera un día laborable normal en el que hay que ir a trabajar, estaba ya cambiado a la nueva situación findesemanera (a pesar de que olvidé apagar el despertador tanto el sábado como el domingo, que cabeza loca la mía) y no debía haberme jugado esta mala pasada.

Deberían prohibir los diez minutos antes de despertarse o los relojes biológicos. Aunque fuera sólo los lunes.

2 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 3 votos | media de 3,33 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...