Archivo del tag Trabajo

Tío cerdo

 

Por mi trabajo tengo que visitar a menudo un edificio inmundo (de esos apodados edificios inteligentes) cuya entrada está protegida por una serie de señores gordos y calvos con uniforme de empresa de seguridad privada (perdonad que sea tan dura, pero es que me tienen negra). Son unos cuatro o cinco guardianes del castillo a los que, además de vigilar los alrededores a todo el que entra y sale, les han encomendado la ingrata tarea de identificar telemáticamente (es decir, usando un ordenador) a todo el que tiene a bien tocarles las narices acudiendo cada día.

Leer el resto de la entrada →

4 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 6 votos | media de 4,33 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

Profesiones inverosímiles (III): presentador de Call TV

 

Cuando uno comienza su carrera televisiva probablemente lo haga con muchas ganas, ilusión, formación e incluso, loables aspiraciones. Por qué no. La de presentador de televisión es una profesión muy respetable. Pero cuando por mucho que busque uno lo único que le sale es un empleo como presentador de Call TV el mundo debe hacerse muy pequeño. Debe ser algo así como recibir la noticia de que serás actor secundario en CSI y que se traduzca en tener el papel de muerto (o peor, el de extra que está tras la cinta amarilla del a policía). Entrar en el mundillo televisivo por la puerta de atrás (o mejor dicho, por la cloaca) o no entrar. He aquí la cuestión…

Leer el resto de la entrada →

4 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 1 votos | media de 5,00 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

El lunes sería mejor lunes con un buen café

 

simply-espreso-stelton

Es lunes, no podemos hacer nada para remediarlo. Un lunes más, hay que trabajar y nos queda una larga semana por delante. No, no pretendo que os deprimáis más de lo que podáis estarlo ya. Lo siento. Es que simplemente los lunes me dan una tremenda pereza. Sólo hay algo que me alegre un poco este día. Y es, como no puede ser de otra manera, un buen café. Desde luego nada parecido a lo que la máquina de mi trabajo pueda proporcionarme.

Pero, ¿que pasaría si pudiera traerme mi propia cafetera espreso al trabajo? Mi cafetera portátil, mi propia maquinita de café decente. Eso es lo que ofrece la marca Stelton en la cafetera Simply Espresso. Unos 23 centímetros de alto y 8 de diámetro de cafetera monodosis que no necesita conexión a la red eléctrica, pues cuenta con una batería recargable. Café donde quieras y como quieras. Nos aproximamos a la perfección para el adicto al café.

¡Ay!, si no fuera porque tiene un precio de 200 eurazos, este producto me habría alegrado el día. Pero en fin, creo que tendré que trabajar otros cuantos lunes más para poder comprarla.

1 comentario
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 4 votos | media de 4,75 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

De profesión gorrón comunitario

 

Siguiendo mi línea de profesiones inverosímiles, me gustaría hablar de una especialmente interesante a la par que despreciable, más que nada porque esta es una de esas profesiones que no honra ni dignifica en absoluto a quien la ejerce.

La de gorrón comunitario es una profesión no remunerada, sin requisitos, sin horario, por no tener, no tiene a nadie que te contrate por ello. Y aunque dicen que es el hambre lo que agudiza el ingenio, si tengo que identificar el factor que agudiza el ingenio de un gorrón comunitario, este es simplemente el ser un jeta. Tener una jeta descomunal, indecente. Leer el resto de la entrada →

3 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 4 votos | media de 5,00 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

Pero si solo ha caducado hace un mes!!!

 

coca-cola-zeroEsta es una de esas cosas que me pasan que podrían pasarle a cualquiera, un lunes, martes o miércoles. Un día en que empiezas con una, luego con dos, y al final te das cuenta de que todo te va a ir mal.

En mi trabajo, como en casi todos los trabajos, tenemos una zonas de esas en las que hay máquinas de café y productos diversos a los que la experiencia (y las visitas al baño en demasía) te hacen recurrir solo en tres situaciones límite: mueres de sueño (café), mueres de hambre (sandwich rancio) o mueres de sed (bebida disponible). En mi caso particular moría de sed, como media oficina por lo que se ve, ya que no quedaba ni agua en las máquinas ni funcionaba la fuente. Así que por exclusión tuve que optar por sacar una lata de refresco gaseoso (ummmm que remedio) y saqué una coca cola.

Leer el resto de la entrada →

4 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 3 votos | media de 3,67 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

Historias de los que trabajan en Verano (I)

 

Inicio esta serie de entradas-relato dedicadas a los que por h o por b trabajamos en verano. Que ustedes lo disfruten o las salten sin contemplaciones. Son cortas y son la vida misma.

Historia I: Recetas o ellos también sudan, aunque no lo parezca.

Leer el resto de la entrada →

5 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 1 votos | media de 4,00 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

El síndrome del huerto

 

semillas_02

De vez en cuando me da el síndrome del huerto. Sobre todo cuando tengo que ir a trabajar como el común de los mortales y coincido en el trayecto con un alto porcentaje de mis congéneres trabajadores en el atasco. Si las sumas, semanalmente, son horas y más horas de atasco y tiempo perdido en un ir y venir absurdo y repetitivo. Y no es el atasco en sí lo que me lo provoca, sino las caras que veo. Las que me rodean desde los otros coches. Unas caras de hastío que te mandan al carajo la moral. Bostezos, estiramientos, miradas perdidas en vete a saber qué pensamiento taciturno de vidas grises y vacías, cuando no violencia visual perdonavidas por un simple cambio de carril pre-anunciado con el intermitente. 

Leer el resto de la entrada →

4 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ 3 votos | media de 5,00 sobre 5 ]
Loading ... Loading ...
 

El atasco y yo

 

Por un día y sin que sirva de precedente me has abandonado. Me has dejado sola en mi viaje por carretera. Bueno, a mí y a otros cuantos despistados más que teníamos que trabajar hoy. Pienso que quizá haya sido porque el miércoles tuvimos una gran sesión juntos y ya estás saturado de mí (ingenua). Sin embargo no te echo de menos. En absoluto. Si por mí fuera no volvería a verte jamás. Si de mí dependiera me olvidaría de tí para siempre. Pero no creo que suceda. De hecho tengo la certeza de que el lunes volveremos a vernos. Sin remisión. Es algo que sabemos desde que me re-mudé a Valdemoro y aun así no me acostumbro a tu presencia. Antes al contrario, me sacas de quicio. En cambio cuando te vas, me liberas. me das una paz infinita y se me apacigua el pensamiento.

Y aunque sepa que volveremos a encontrarnos más temprano que tarde por ahora disfrutaré de tu ausencia. Atasco, que te den.

4 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...
 

No hay mal que cien años dure y este, a lo sumo, dura cinco minutos

 

Con lo mal que estaba ayer. Que tarde más horrible, contando las horas, los minutos, los segundos que me quedaban de vacaciones. Como las últimas horas de un condenado a muerte. La última cena. Una tarde de domingo para el olvido en la que cada cosa que sucedía, veía e imaginaba, me recordaba que al día siguiente (o sea hoy) tenía que volver a trabajar. Y es que en el trabajo, no es que me reciban con un látigo, ni que me lancen a reuniones interminables,  ni que mi silla sea una butaca de pinchos digna de la tortura de la inquisición, ni siquiera es que odie a mis compañeros o jefe, pero no me gusta volver. No me gusta tener que madrugar, no ver la luz del sol, volver a los atascos. No me gusta no tener ni un minuto para mí, llegar a casa como si me hubiera pasado un tren por encima, ni que a la que me siento en el sofá me quedo semi-inconsciente.

Sin embargo, las largas horas de agonía dominguera no han durado más de cinco minutos esta mañana. El tiempo justo de entrar en calor (meterme a la ducha escapando del frío de la habitación). Todo el suplicio de ayer se ha esfumado, quizá transformado en un, no es para tanto, o tal vez en un así es la vida o que se yo, en un total, ya queda menos para el viernes. Porque si te paras a pensar, el retorno son solo unos minutos. Sin embargo, hay cientos de miles de cosas peores que volver a trabajar después de unas largas vacaciones.  La primera que se me ocurre es no tener trabajo, pero hay más, muchas más. Un dolor de muelas, que te parta un rayo o, algo muy apropiado en estas fechas, morir congelado. Que te entierren vivo bajo una tonelada de escombros o pescado podrido, que te maten a pellizcos o que te arranquen todas las uñas de manos y pies una a una y con pasmosa tranquilidad. Que te planten en el altar, que te pongan los cuernos con tu propia madre o que cualquiera de las dos cosas te suceda en directo en un programa de televisión. Que te metan en una habitación de dos por dos llena de serpientes pitón, escorpiones o algo más grande, por ejemplo cocodrilos que llevan una semana sin comer.  Despertarte y descubrir que te has convertido en Ana Obregón, Falete o Ramoncín. En fin, que bien pensado, volver a trabajar no es tan horrible. Al menos no tanto como para perder el domingo comiéndose la cabeza con ello. Me aplicaré el cuento la próxima vez.

¿Y tú como vives tus domingos?

2 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...
 

Edificio enfermo empleado enfermo… y asqueado y aburrido y…

 

No hace mucho tiempo hablábamos de los edificios inteligentes y sus maravillosos sistemas de aire desacondicionado, brillos, contrastes y virus mutantes. Pero los edificios esconden algo más. Mucho más. Tanto que casi es mejor no saberlo. Es lunes y víspera de vacaciones para muchos (que yo por cierto voy no pudiendo más) y me han enviado una información acerca de la calidad del aire de los edificios donde trabajamos. Un aliciente más para venir….

Y es que en el trabajo pasamos horas y más horas encerrados cual presos, haciendo actividades más bien poco gratificantes y ahora, para más inri, respirando aire contaminado, putrefacto, hediondo e insano. Lleno de hongos, bacterias y mircroorganismos varios que pululan por ahí sin que podamos habrir jamás una mísera ventana. No vaya a ser que a alguno le de por hacer balance de su vida laboral y lanzarse al vacío o que mezclemos las bacterias indoor con las outdoor, generando un bicho nuevo y especialmente maligno. Si es que todo son ventajas.

Me pregunto si mi edificio estará en ese 80% de edificios enfermos que hay en Madrid. Probablemente sí, pues no sería la primera vez que he sufrido de picor e irritación de piel, ojos, nariz, garganta, lagrimeo, secreción nasal, dificultad para respirar, opresión en el pecho, dolores de cabeza y de espalda, náuseas, frecuentes resfriados y otras infecciones similares. ¿Está en ésta lista alguno de vuestros padecimientos habituales? No busquéis la causa en el mundo exterior, que el origen muy probablemente sea el edificio en el que trabajáis. Y no desesperéis si así, pues seguro que vuestros responsables ya estarán trabajando en ellou (para mejorarlo digo) al igual que para garantizar la ergonomía del puesto de trabajo…

..

.

Vamos a contar mentiras, tralará….

Y para el que quiera hacerse mala sangre y saber más acerca del síndrome del edificio enfermo que lea aquí: Ministerio de trabajo y asuntos sociales. Por cierto, habría que decirle al Ministerio que una vez que se lleven a cabo todas las fases de análisis para saber si el edificio está o no enfermo (y que hayan rotado el 90% de sus trabajadores) ¿Qué?

Feliz jornada de lunes con o sin hongos.

4 comentarios
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas [ se el primero en votar ]
Loading ... Loading ...